Malfattis de espinaca y ricota: receta práctica y deliciosa
Hay platos que no necesitan presentación. Aparecen en la mesa y, sin demasiadas vueltas, conquistan. Los malfattis de espinaca y ricota son exactamente eso: simples, nobles y tremendamente ricos. De esos que te salvan un mediodía apurado o una cena improvisada cuando ya no sabés qué cocinar.
Originarios de la tradición culinaria de Italia, estos pequeños bocados verdes tienen una historia tan encantadora como su sabor. “Malfatti” significa literalmente “mal hechos”, porque no buscan la perfección estética. Son rústicos y desparejos.
Además, se hacen en menos de 30 minutos. Mientras hervís agua y mezclás ingredientes, ya estás a mitad de camino. Sin amasados eternos, sin técnicas complicadas. Es mezclar, formar y hervir.
¿Con qué se sirven?
Los malfattis combinan con casi todo:
- Salsa fileto casera, bien perfumada.
- Manteca derretida con salvia.
- Una crema suave con nuez moscada.
- Incluso un chorrito de oliva y queso rallado, sin más vueltas.

Ingredientes (para 4 porciones)
- 1 atado grande de espinaca fresca
- 250 g de ricota
- 1 huevo
- 3 a 4 cucharadas de harina (puede ser común o leudante)
- 3 cucharadas de queso rallado
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
Preparación
- Lavá bien la espinaca y cocinala unos minutos en una olla, sin agregar agua (solo con la humedad del lavado), hasta que se reduzca. También podés saltearla en sartén.
- Retirá el exceso de agua al presionar con las manos o con un repasador limpio. Si queda húmeda, los malfatis se desarman.
- Picá la espinaca y ponela en un bol. Sumá la ricota, el huevo, el queso rallado, sal, pimienta y nuez moscada. Mezclá bien.
- Agregá la harina de a poco hasta lograr una mezcla húmeda pero que te permita formar bolitas con una cuchara o con las manos.
- Formá pequeñas porciones y ponelas en una olla con abundante agua hirviendo y sal. Cuando suban a la superficie (2 a 3 minutos), retiralas con espumadera y servilos con la salsa que prefieras.
Tips clave para que salgan perfectos
- Si la ricota es muy húmeda, escurrila antes de usar.
- No agregues demasiada harina: la clave es que queden suaves.
- Cocinalos en tandas para que no se peguen.
- Se pueden freezar ya cocidos y tenerlos listos para cualquier ocasión.
fuente: LB24 con información de TN Recetas






Comentarios (0)
Comentarios de Facebook (0)