Pechuga rellena de espinaca y queso en sartén: opción fácil y rápida

Pechuga rellena de espinaca y queso en sartén: opción fácil y rápida

Cuando pensamos en “comida saludable”, muchas veces imaginamos platos aburridos. Pero no tiene por qué ser así. De hecho, con un poco de creatividad —y lo que haya dando vueltas en la heladera— podés armar algo riquísimo, nutritivo y sin complicarte la vida. Esta pechuga rellena de espinaca y queso es la prueba.

Lo mejor de todo es que no necesitás prender el horno ni ensuciar media cocina. En una sartén, en apenas 30 minutos, tenés un plato completo que queda jugoso, sabroso y con ese toque casero que siempre suma

La pechuga de pollo es un clásico de cualquier dieta equilibrada: liviana, versátil y fácil de cocinar. La espinaca, por su parte, aporta frescura y nutrientes. Y bueno… el queso hace su magia, como siempre, dándole ese plus de sabor que levanta todo.

Ingredientes

  • 4 supremas de pollo
  • 200 g de espinaca
  • 150 g de ricota
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal, a gusto
  • Pimienta, a gusto
  • Palillos, cantidad necesaria

Preparación

  1. Preparar las pechugas: Revisar que las supremas tengan una abertura lateral apta para el relleno. En caso de que no vengan listas, hacer un corte profundo con cuidado, sin llegar a atravesarlas por completo. Secarlas bien con papel de cocina y reservarlas para continuar con la preparación.
  2. Cocinar la espinaca: Colocar una cucharada de aceite de oliva en una sartén amplia y llevarla a fuego medio. Cuando tome temperatura, incorporar las espinacas y cocinarlas apenas unos minutos, solo hasta que pierdan volumen y queden tiernas. Retirarlas del fuego y dejarlas enfriar antes de usarlas en la mezcla.
  3. Armar el relleno: Picar la espinaca si hiciera falta y mezclarla en un bowl con la ricota. Sumar sal y pimienta a gusto, e integrar todo hasta formar una pasta cremosa, húmeda y pareja. Reservar la preparación para el armado final.
  4. Condimentar la carne: Sazonar las supremas con sal y pimienta tanto por dentro como por fuera. Procurar que la carne quede bien condimentada para que el sabor no dependa únicamente del relleno.
  5. Rellenar las pechugas: Distribuir la mezcla de espinaca y ricota dentro de cada suprema, sin excederse para evitar que se salga durante la cocción. Presionar suavemente los bordes y cerrar cada pieza con palillos para mantener el relleno en su lugar.
  6. Sellar el pollo: Calentar el resto del aceite de oliva en una sartén o grill a fuego medio. Acomodar las pechugas rellenas y cocinarlas de ambos lados hasta que queden bien doradas por fuera. Ese primer sellado ayudará a conservar los jugos y a darles mejor textura.
  7. Completar la cocción: Continuar la cocción a fuego medio o bajo hasta que el pollo quede bien cocido en el centro. Si las piezas fueran gruesas, tapar la sartén durante unos minutos para que el calor llegue mejor al interior sin secar la carne.
  8. Servir la preparación: Retirar las pechugas del fuego, dejarlas descansar un instante y servirlas calientes.

 

fuente: LB24 con información de TN Recetas